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Euríbor más diferencial

Hipoteca variable: cómo funciona el riesgo que asumes

Empiezas pagando menos, pero tu cuota se revisa cada seis o doce meses según el euríbor. Aquí te explicamos qué significa eso en euros cuando las cosas van bien y cuando van mal, sin adivinar el futuro.

Estudio gratuitoSimulamos escenarios de subidaNegociamos el diferencial

La fórmula, en dos minutos

El tipo de tu hipoteca variable se compone de dos piezas:

Euríbor + diferencial = tu interés

El euríbor es el tipo al que se prestan dinero los bancos europeos entre sí. Es público, se publica a diario y ni tu entidad ni tú podéis influir en él. Sube y baja siguiendo la política monetaria del Banco Central Europeo, que a su vez reacciona a la inflación.

El diferencial es lo que la entidad añade encima. Ese sí es negociable, y es lo único que puedes controlar. Se fija el día que firmas y ya no cambia en toda la vida del préstamo. Por eso una décima de diferencial mal negociada te acompaña treinta años.

Tu cuota se recalcula en cada revisión, normalmente anual o semestral, cogiendo el euríbor del mes de referencia y sumándole tu diferencial.

Cuánto puede moverse tu cuota

Esta es la parte que casi nunca se explica bien, y la que de verdad debería decidir tu elección. La pregunta no es qué hará el euríbor —nadie lo sabe— sino si podrías pagar la cuota si subiera mucho.

El euríbor ha estado en negativo durante años y también ha superado el 4% en otros momentos de su historia. Sobre una hipoteca de 130.000 EUR a 30 años, moverse entre esos extremos supone una diferencia de varios cientos de euros al mes en la misma hipoteca.

Por eso, cuando planteamos una variable, hacemos siempre el mismo ejercicio incómodo: calcular la cuota con el euríbor en un escenario alto y preguntar sin rodeos ¿podrías pagar esto?. Si la respuesta es no, la variable no es tu producto por muy atractivo que sea el tipo de partida. Y si es sí, entonces sí es una opción razonable.

Puedes hacer tú mismo ese ejercicio en nuestra calculadora: introduce tu operación con el tipo actual, anótalo, y repite con dos puntos más.

Simulamos tu cuota en tres escenarios

Con el euríbor actual, con una subida moderada y con una subida fuerte. Ver las tres cifras juntas aclara la decisión mucho más que cualquier consejo. Es gratis y no lleva ni una reunión entera.

El diferencial: lo único que puedes negociar

FactorCómo afecta al diferencial
Porcentaje financiado (LTV)Por debajo del 70% mejora bastante; por encima del 80% empeora
Estabilidad laboralIndefinido o funcionario mejora; temporal penaliza
Nivel de ingresosA mayor holgura sobre la cuota, mejor diferencial
Vinculaciones aceptadasCada producto rebaja décimas, pero tiene coste propio
PlazoPlazos muy largos suelen encarecer el diferencial
Competencia realEl factor más infravalorado: saber que compites con otra oferta mueve el precio

El último punto no es retórica. Un mismo perfil obtiene diferenciales distintos según si la entidad cree que eres cliente cautivo o que puedes irte. Buena parte de nuestro trabajo consiste en construir esa segunda situación.

Errores frecuentes con la variable

  • Fijarse solo en el primer año. Muchas variables tienen un tipo fijo inicial promocional muy bajo. Ese año no dice nada del coste real de los otros veintinueve.
  • Aceptar vinculaciones sin calcular. Bajar el diferencial dos décimas a cambio de un seguro de vida caro suele ser un mal negocio. Hay que hacer la resta.
  • Ajustar la cuota al límite. Con variable hay que dejar margen: si hoy pagas el máximo que puedes, una revisión al alza te deja sin salida.
  • No leer los suelos y techos. Aunque las cláusulas suelo abusivas están proscritas, conviene revisar qué límites recoge el contrato.
  • Olvidar que se puede cambiar. No estás casado con tu hipoteca: si el escenario cambia, se puede pasar a fija por novación o subrogación.

Preguntas frecuentes sobre hipoteca variable

¿Cada cuánto me revisan la cuota?
Lo habitual es cada doce meses, aunque hay hipotecas con revisión semestral. Se toma el euríbor publicado en el mes de referencia que fije tu escritura y se le suma tu diferencial. Conviene saber cuál es tu mes de revisión, porque determina qué valor te aplican.
¿Puedo pasarme a fija si sube mucho?
Sí, y la normativa lo favorece con comisiones limitadas. Puedes hacerlo con tu propia entidad (novación) o llevándote la hipoteca a otra (subrogación). El matiz: cuando el euríbor ya ha subido, las ofertas fijas también se han encarecido. El momento de cambiar suele ser antes de que se note, no después.
¿Qué diferencial es bueno hoy?
Depende del momento de mercado y de tu perfil, y cualquier cifra que pusiéramos aquí estaría desactualizada en unos meses. Lo que sí podemos decirte es cuál es la horquilla vigente esta semana para un perfil como el tuyo, que es la información que de verdad sirve.
Si el euríbor baja, ¿me baja la cuota automáticamente?
Sí, en la siguiente revisión, siempre que tu contrato no tenga limitaciones a la baja. Es la contrapartida lógica del riesgo que asumes, y es la razón por la que mucha gente con variable ha pagado muy poco en determinados periodos.
¿La variable sale más barata a largo plazo?
Históricamente, en muchos periodos sí, pero con tramos de mucho dolor por el medio. Quien te asegure lo contrario con certeza está adivinando. Lo único serio es medir tu capacidad de aguantar el peor escenario, y decidir con eso.

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