Vender y repartir
La más limpia si todos estáis de acuerdo. Corta de raíz futuros conflictos, aunque puede tardar meses y hay que pactar también el precio de venta.
Herencias e inmuebles heredados
Y ahora empieza lo complicado, que no es la parte legal: es ponerse de acuerdo. Uno quiere vender, otro quiere quedarse la casa, otro prefiere no hablar del tema todavía. Os ayudamos a ordenar las opciones y a financiar la que decidáis.
Lo primero
Los impuestos de la herencia hay que liquidarlos aunque no vendáis y aunque no hayáis llegado a un acuerdo. Y mientras la vivienda está vacía, siguen corriendo el IBI, la comunidad, los suministros y el seguro.
La indecisión cuesta dinero cada mes. No hace falta resolverlo todo en una semana, pero sí conviene tener una conversación seria pronto.
Si uno de los herederos quiere quedarse la vivienda, normalmente necesita dinero para compensar al resto. Esa parte sí es la nuestra.
La fiscalidad de sucesiones tiene matices y consecuencias caras si se hace mal. Trabajad siempre con un asesor fiscal o un abogado especializado.
Vuestras opciones
La más limpia si todos estáis de acuerdo. Corta de raíz futuros conflictos, aunque puede tardar meses y hay que pactar también el precio de venta.
Uno adquiere las cuotas de los demás y los compensa en dinero. Fiscalmente suele ser más eficiente hacerlo como extinción de condominio que como compraventa.
Suena cómodo y suele acabar mal: los gastos siguen, las circunstancias de cada uno cambian y cada decisión futura requiere un acuerdo más difícil.
Cómo financiarlo
Es el punto donde más se atascan las herencias: quien quiere quedarse la vivienda no tiene el dinero en efectivo para pagar a los demás.
Se constituye una hipoteca sobre el inmueble que se va a adquirir íntegramente y el importe se destina a compensar al resto de herederos. Es la vía más económica en la mayoría de casos.
Si la cantidad a compensar es pequeña, puede tener sentido: plazos más cortos y tipos más altos, pero sin gastos de constitución de hipoteca.
Si en la herencia hay más patrimonio, a veces se puede repartir de forma que uno se quede la casa y los demás el resto. Es la solución más elegante cuando encaja.
Lo primero es comprobar si había un seguro de amortización vinculado al préstamo. Si queda deuda, suele plantearse una operación única que la cancele y financie la compensación.
Más información
Estudio gratuito
Os decimos con claridad qué es viable y qué no, y nos ocupamos de la parte de financiación. Para lo fiscal y sucesorio, trabajad siempre con un asesor especializado.
Cuéntanos tu caso en un minuto. Te respondemos en menos de 24 horas laborables con una primera orientación concreta, sin compromiso y sin coste.